Abogado chileno Pedro Roffe fue homenajeado en Ginebra

15 de Junio de 2017

Maximiliano Santa Cruz, Director de INAPI, fue el encargado de presidir la ceremonia que contó con la presencia de representantes de organismos internacionales, de la Academia, y también de la sociedad civil.

Se realizó una conferencia en honor a Pedro Roffe por la trascedental labor que ha tenido como líder influyente en los debates globales que configuran el sistema internacional de propiedad intelectual.
Se realizó una conferencia en honor a Pedro Roffe por la trascedental labor que ha tenido como líder influyente en los debates globales que configuran el sistema internacional de propiedad intelectual.
Organismos internacionales, encabezados por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), el mundo de la academia, el gobierno de Chile y la sociedad civil, participaron en una conferencia en Ginebra, Suiza, en honor al chileno Pedro Roffe por la trascendental labor que ha tenido como líder influyente en los debates globales que configuran el sistema internacional de propiedad intelectual, sobre todo, teniendo un destacado rol en un abanico de temas tales como la transferencia de tecnología, el comercio, el desarrollo, la inversión y la salud pública. "Creo que mi papel ha sido el de fomentar el diálogo, el entendimiento y el reconocimiento que hay diferentes percepciones sobre el papel y el lugar de la propiedad intelectual en el desarrollo económico. Hay algunos que la consideran la imagen del mal y otros, en el otro extremo, que dogmáticamente ven solo virtudes y fomentan construcciones retóricas que no tienen necesariamente una base real en economías de menor sofisticación. No se trata simplemente de importar modelos que han sido consecuentes y positivos en otros países. Las realidades nacionales deben ser parte de la forma de integrar tales modelos de manera eficiente y conforme a la cultura y desarrollo del país receptor. Es decir, no hay un enfoque único aplicable a todos y en todas las circunstancias", afirma Roffe quien dice sentirse orgulloso de haber fomentado este reconocimiento a la diversidad y haber servido de puente, "sobre los hombros de gigantes", entre una comunidad académica pensante -particularmente de países con una tradición de histórica y exitosa en la materia- y los decidores de políticas. "En este trabajo hemos tenido un oído atento a las preocupaciones e intereses de los creadores y productores del conocimiento. Pero, sobre todo hemos valorado el impacto social, económico y de desarrollo en general", enfatiza el chileno.

Roffe es un hombre que ha trabajado para reducir la brecha entre los diferentes puntos de vista ideológicos, y para superar las posiciones encontradas con el fin de llegar a compromisos y encontrar soluciones que permitan avanzar en la comprensión mutua, la colaboración internacional y, en términos más generales, el bien público. "Las diferencias y las brechas persisten, pero el mundo ha cambiado y el cambio tecnológico vertiginoso ofrece oportunidades enormes que deben ser mejor explotadas. La tarea debe empezar por casa. A nivel internacional y en la superación de las brechas no cabe dudas que el diálogo al que hemos hecho alusión juega un papel importante. Al mismo tiempo, es necesario reconocer que dentro de nuestros países, como bien me decía un buen amigo, hay varios mundos o sectores que pueden estar a nivel del primer mundo pero que conviven con sectores del nivel de países de desarrollo inferior", subraya el abogado.

Para muchos, el chileno Pedro Roffe ha sido sinónimo de las discusiones sobre la transferencia de tecnología y los derechos de propiedad intelectual. Al respecto explica: "la transferencia de tecnología persiste como una asignatura pendiente de la comunidad internacional. Pero con el transcurso del tiempo no creo que sea constructivo insistir en que el norte le debe algo al sur. La tarea debe ser esencialmente doméstica, estableciendo las condiciones adecuadas para la absorción de la tecnología importada, apoyando la creación nacional. La cooperación internacional debe estar dirigida a buscar el diálogo, promover sistemas abiertos de cooperación con entidades públicas y grandes centros de desarrollo e investigación en los países más avanzados tecnológicamente. La cooperación pública-privada es esencial y en ella tener claridad sobre los resultados de esa cooperación y como se maneja la gestión de la propiedad intelectual".

En la secretaría de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), donde pasó la mayor parte de su carrera profesional, Roffe jugó un papel decisivo en las negociaciones sobre el Código Internacional de Conducta sobre Transferencia de Tecnología y es pionero en el debate sobre las implicaciones del Acuerdo sobre los ADPIC para los países en desarrollo. Al salir de las Naciones Unidas, Roffe se unió al Centro Internacional de Comercio y Desarrollo Sostenible (ICTSD), donde, durante los últimos 15 años, dirigió un vasto cuerpo de investigación de políticas frente a las muchas dimensiones del sistema mundial de propiedad intelectual, y la identificación de nuevas direcciones y opciones de políticas para el desarrollo. Esta literatura influyente aborda los retos de la innovación y la propiedad intelectual en el contexto de los acuerdos de la OMC, la OMPI y de libre comercio con el objetivo explícito de facilitar el desarrollo sostenible y los objetivos de política pública.

"El diálogo es fundamental para logar los equilibrios, citando por ejemplo la Constitución de los Estados Unidos y el Acuerdo de los ADPIC, que por varias consideraciones ha constituido un cambio copernicano en la evolución de la propiedad intelectual", afirma Roffe y agrega "finalmente, el equilibrio es central para hacer frente a cuestiones que la propiedad intelectual en el pasado no estaba habituada a lidiar. La propiedad intelectual ha dejado en el Siglo XXI de ser un estamento estanco, separada del resto de la sociedad y de las temáticas centrales que la movilizan. Cuestiones fundamentales tales como el acceso a la salud, al conocimiento y a los desafíos tales como el cambio climático que pasan, de un modo u otro, por un sistema de PI que responda a estos desafíos, ofreciendo soluciones y no ser un obstáculo a la satisfacción de estas necesidades propias del mundo contemporáneo".

Roffe se ha preocupado por instalar un diálogo basado también en reducir las brechas que existen hoy entre países desarrollados y sub desarrollados. "Las diferencias y las brechas persisten, pero el mundo ha cambiado y el cambio tecnológico vertiginoso ofrece oportunidades enormes que deben ser mejor explotadas. La tarea debe empezar por casa. A nivel internacional y en la superación de las brechas no cabe dudas que el diálogo al que hemos hecho alusión juega un papel importante", explica.

Generaciones de negociadores comerciales, políticos, funcionarios internacionales, académicos y estudiantes de todo el mundo se han beneficiado de la profundidad de los conocimientos, la experiencia y la visión de Pedro Roffe en la búsqueda de lograr una mejor comprensión de la dinámica compleja en torno a estas cuestiones. Al respecto el chileno es muy humilde en contar que su trabajo en Chile como también en Ginebra ha contribuido a "plasmar una red importante de personas, instituciones, que ponderan las cosas diferentemente pero que los une el deseo de avanzar en el conocimiento e ir más allá de los lugares comunes. Reflexionar y debatir sin prejuicios. Si ha habido algún merito es el de haber servido de puente entre distintas comunidades, particularmente entre académicos y los hacedores de política".

Respecto a cómo vislumbra el escenario internacional, el chileno muestra cierta preocupación. "El cuestionamiento a la globalización, los que no registran beneficios y las tendencias proteccionistas de algunos países industrializados, pronostican momentos difíciles para la cooperación internacional. Por ejemplo, reacciones viscerales a renegociar o denunciar acuerdos internacionales porque ellos no responderían a ciertos intereses nacionales no es una manera de construir un sistema internacional de cooperación y de inserción de los menos adelantados en el mundo de las grandes transformaciones internacionales. El abandono unilateral del TPP, difícilmente negociado y cuestionado -por ejemplo en propiedad intelectual entre otros por cuestiones vinculadas con el acceso a la salud- no es la forma de avanzar en la cooperación internacional. Ello se ve agravado por dificultades intrínsecas que tiene el sistema multilateral".
Pedro Roffe, miembro del Centro Internacional de Comercio y Desarrollo Sustentable de Naciones Unidas (ICTSD / UNCTAD), ha contribuido en numerosos reportes de Naciones Unidas y publicó varios trabajos en revistas especializadas. Entre otros, este abogado de la Universidad de Chile, tiene estudios en la New York University, Amsterdam University y el Graduate Institute of International Studies (Geneva).

Pedro Roffe fue reconocido ante una multitud en el homenaje que se le realizó en Ginebra. Ante la pregunta ¿cómo se ha tomado su familia este homenaje? él contesta: "Muchos sorprendidos. No reconocen a este actor de ficción. Más en serio, ha sido un instante importante en tratar de consolidar estos mundos aparentemente separado de la vida familiar con la vida profesional. Un instante importante para la familia".

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