Eugenio Sánchez:" Yo no invento nada, sólo soluciono un problema"

28 de Octubre de 2016

Recibió hace pocos meses el título por su primera patente de invención; una máquina que permite calibrar de forma automática 600 kilos por hora de frambuesas congeladas para exportación

Eugenio Sánchez, recibe de manos de Silvia Carmona, funcionaria de INAPI, el título por su patente de invención.
Eugenio Sánchez, recibe de manos de Silvia Carmona, funcionaria de INAPI, el título por su patente de invención.
Eugenio Sánchez, es Ingeniero Civil Mecánico egresado de la Universidad Técnica del Estado, hoy USACH. Nació en Valparaíso y cuenta que él busca soluciones. Fue así, como sin tener relación alguna con el tema de la exportación de frambuesas, en una visita al fundo de su amigo Mario Ríos Santander, éste le dijo que tenía un problema con las frambuesas, ya que ocupaba mucha gente para calibrar frambuesas (identificar medidas específicas por tamaño), cuando esas personas debieran estar cosechando.

"Un suizo me dijo que no se podía calibrar frambuesas. Entonces era un desafío mayor", cuenta este inventor. Fue así como decidió desarrollar una máquina que permitiera calibrar de forma automática 600 kilos por hora de frambuesas congeladas para exportación. La operación que antes se debía hacer de forma manual permite seleccionar cinco tamaños diferentes, agilizando así la producción.

Eugenio cuenta que se demoró un año en ver el problema, diseñar y fabricar la máquina. "Yo había solucionado un problema, mi intención no era patentar", dice el inventor. "Yo inventé, tiré las rayas y dije esta máquina debiera ser así. Había visto otras máquinas, que eran para arándanos, que es muy parecida a ésta". Una vez desarrollada la máquina, fue su amigo Mario Ríos Santander quien le dijo que debía patentar su invento "debes patentar esta máquina", cuenta Sánchez.

Fue así como hizo la solicitud por su primera patente de invención en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial - INAPI. Cuenta que la atención recibida fue "excelente", y es así como hace un llamado a futuros inventores: "vayan a INAPI que los van a ayudar".