ene. 18, 2022

Frutillas de San Pedro y tunas de Tiltil obtienen el Sello de Origen debido a sus atributos únicos

Se trata de reconocimientos otorgados por INAPI, con el objetivo de aumentar su valor agregado y contribuir a sus respectivos posicionamientos en el mercado.

Ya son 38 los productos a lo largo de Chile que cuentan con el reconocimiento del “Sello de Origen”, iniciativa que impulsa el Ministerio de Economía, en conjunto con el Instituto Nacional de Propiedad Industrial – INAPI, para fomentar la valorización y la protección de productos nacionales que tienen una alta vinculación local.

Esta vez, el programa incorporó a su listado a la marca de certificación “Dulzura de San Pedro”, que fue creada para distinguir a las tradicionales frutillas de esa comuna. También se sumó a la marca colectiva “Dulce y fresca de TilTil”, que identifica a las tunas, populares por su sabor y por su tradicional forma de producción, 100% natural.

Tras la entrega de los certificados que acreditan la protección legal, la Directora Nacional de INAPI, Loreto Bresky, felicitó a los productores, productoras y representantes de ambos productos agrícolas de la región Metropolitana, por la constancia y convicción para sacar adelante este desafío. “Nos da mucho gusto ver el interés y esfuerzo que han realizado, y que han tenido como fruto el reconocimiento de sus productos a través del Sello de Origen. Este tipo de instancias son un claro ejemplo de cómo la asociatividad de las comunidades puede favorecer la producción tradicional, por medio de las herramientas que otorga el sistema de propiedad industrial”, enfatizó la autoridad.

“Desde el Ministerio de Economía, nuestra misión se centra en la entrega de todo tipo de herramientas para consolidar y fortalecer los negocios de nuestros emprendedores/as. Y, sin duda, este reconocimiento persigue este objetivo, posicionando las bondades que ofrecen los productores de San Pedro y Tiltil como algo único en el mundo. Esto no solo tiene un beneficio comercial, sino que preserva la tradición propia de cada comuna en la cosecha de las frutillas y las tunas, manteniendo lo que es nuestro y agregándole un tremendo valor diferenciador”, complementó el subsecretario de Economía, Julio Pertuzé.

El hito también fue destacado por Olga Catenacci, Directora Regional metropolitana de Sercotec, institución que trabajó junto a los agricultores en el marco de un proyecto que contó con el financiamiento del Gobierno Regional Metropolitano y el Consejo Regional. “Este reconocimiento al gran trabajo que hacen los productores/as de frutillas y tunas, y sus familias, permitirá el desarrollo de la industria en las zonas. Además, gracias al respaldo que se le otorga al valor de estos productos, también se potenciarán las ventas de las frutas”, comenta la directora regional.

Actualmente, la comuna de San Pedro es una de las zonas productivas de frutillas más importantes del país. Junto a Santo Domingo y Chanco, concentran el 80% de la superficie nacional. La Municipalidad de San Pedro, como titular de la marca de certificación, será quien certifique que las frutillas comercializadas bajo la marca “Dulzura de San Pedro”, cumplan con las condiciones de producción necesarias para acreditar el origen del producto, con el objetivo de impulsar la actividad productiva de la zona y potenciar el turismo en las distintas localidades vinculadas.

Por su parte, el titular de la marca colectiva “Dulce y Fresca de Tiltil”, es la Asociación de Tuneros de Tiltil, que velará por asegurar que las características del producto permanezcan inalterables. Es decir, la apariencia lustrosa y brillante, que le han otorgado prestigio y popularidad a la tuna proveniente de esta comuna.

Al respecto, el Gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego manifestó "que no te pasen gato por liebre. Este sello es protección legal y da seguridad tanto al consumidor como al productor/a. Evita la competencia desleal y certifica el origen de lo que el cliente se está llevando. En la Región Metropolitana sentimos orgullo de lo nuestro: de nuestra historia, tradiciones y los productos protegidos son un activo que permite, entre otros aspectos, potenciar actividades asociadas como el turismo en general, el turismo cultural y la gastronomía".

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